Nota de prensa.
Solo con una pérdida del 15 % debido a la ola de calor en los cultivos de maíz y tomate las pérdidas ascenderían a los 45 millones de €.
Mérida a 23 de junio de 2026.
Las Vegas del Guadiana y del Tajo van a alcanzar esta semana temperaturas que oscilan entre los 25 grados de mínima y los 41-42 grados de máxima durante un periodo de más de 72 horas. Estas temperaturas que suelen ser frecuentes a partir de mediados de julio, en estas fechas pueden provocar daños muy importantes sobre todo en dos cultivos importantes en Extremadura, el tomate para industria y el maíz.
Estos cultivos se encuentran en estos momentos en estado de floración por lo que estas altas temperaturas mantenidas en el tiempo impide la normal polinización de las plantas con la consiguiente pérdida de producción. Así mismo hay que recordar que debido a los precios de estas producciones cualquier bajada de rendimiento por muy pequeña que sea se convierte en una pérdida importante en la producción.
La Unión Europea está trabajando en una normativa para hacer frente a las pérdidas producidas por fenómenos climatológicos extraordinarios que puedan producir unas pérdidas de producción superiores al 30% de la misma, por este motivo instamos a la Junta de Extremadura a realizar los controles pertinentes en estos cultivos u otros que se pudieran ver afectados por este fenómeno excepcional para en su caso activar las medidas enunciadas.
Siempre la climatología ha sido un riesgo en la agricultura y ganadería, pero no hasta estos extremos, los agricultores podemos buscar como ya lo estamos haciendo variedades y cultivos que mejor se adapten a estas condiciones, pero estas olas de calor al final prácticamente de la primavera, no hay variedad que sea capaz de aguantar, por lo que si como se nos viene informando estas situaciones han venido para quedarse e incluso agravarse, las administraciones deberán estudiar estos fenómenos y buscar remedios a los mismos.
La producción de tomate prevista para esta campaña en Extremadura va a estar alrededor de los 2.090 millones de kg y unos 325 millones de kg de maíz. Con una pérdida de solo el 15% de la producción de ambos cultivos, el daño causado a los mismos ascenderían a los 45 millones de €.
