La Comisión Europea autoriza el consumo de soja transgénica importada de países terceros pero no permite a los agricultores de la U.E. su producción.
Mérida, 8 de julio de 2025.
La Comisión Europea ha autorizado el consumo de soja transgénica para su uso tanto en piensos como en alimentos para las personas, esta autorización ha sido aprobada tras la evolución científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que concluyó que esta soja es tan segura como la soja convencional.
Así mismo, esta Autoridad afirma que el procedimiento de evolución es exhaustivo y riguroso, por lo que se garantiza un alto nivel de protección a la salud humana su consumo, al igual que a los animales y al medio ambiente.
La Comisión Europea ha autorizado el consumo de este producto, pero en cambio no permite a los agricultores de la Unión Europea que puedan cultivar este producto, consumirlo si, producirlo no.
Si efectivamente producto alimentario es tan seguro para la alimentación humana, animal y para el medio ambiente ¿Por qué motivo no se permite a los agricultores el cultivo de este producto?
Uno de los principales problemas que tiene el cultivo de la soja es el control de las malas hierbas, por lo que la utilización de variedades transgénicas resistentes a algunos herbicidas está facilitando la producción de soja en países de fuera de la U.E. que además consiguen producciones más altas a menor coste de producción.
La Unión europea permite entrar en nuestro territorio este producto, afirma su total confianza en la salubridad del mismo, pero impide a los agricultores de la U.E. utilizarlo por lo que en Europa que somos muy deficitarios en la producción de proteína vegetal, tenemos que comprarla fuera, que si está permitida la producción de soja transgénica.
Por estos motivos La Unión exige, a que en los acuerdos comerciales, se apliquen las clausulas espejo, que no se permita a productores de fuera de la U.E. que tengan más facilidades de producción de las que se permiten a los productores de dentro de la U.E.
